La Cámara de Diputados votó esta noche en lo general una ley de inteligencia en materia de seguridad pública. La cual regula las atribuciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como del Centro Nacional de Inteligencia, para obtener y procesar información de todo tipo de archivos, públicos y privados, para prevenir delitos, en especial los de alto impacto.
En un debate que se enmarcó en las descalificaciones, incluso de corte personal, entre diputados de las diferentes fracciones, el dictamen con una adenda de 116 páginas que modificó la redacción original, el dictamen se aprobó por 368 votos de Morena, PT, PVEM y MC.
Mientras, 101 diputados de PRI y PAN votaron en contra, y el pleno comenzó la discusión en lo particular, con una lista de 50 oradores, por lo que la discusión se alargará a la madrugada de este jueves.
Como parte de la nueva ley, el titular de la SSPC podrá requerir a las instituciones de seguridad y a todas las dependencias del estado, así como en su caso, a entes privados, la interconexión o el envío de información en materia de seguridad pública contenida en registros vehiculares y de placas, datos biométricos y telefónicos, registros públicos inmobiliarios y de personas morales y catastros, registros fiscales, telefónicos, de armas de fuego, de comercio, de inmuebles, de empresas de seguridad privada y de padrones de detenidos y sentenciados, así como de “todos aquellos de donde pueda extraer indicios, datos y pruebas para las investigaciones”.
El debate se centró entre los señalamientos de la oposición, respecto de que se trata de una ley que formaliza el espionaje, y la defensa de Morena y sus aliados, que argumentaron que se trata de prevenir y no de espiar a los ciudadanos.
