Los asentamientos ubicados fuera del Programa de Desarrollo Urbano (PDU) representan un reto jurídico y social para las autoridades municipales, ya que no todos pueden ser considerados invasiones y varios se encuentran en procesos de regularización ante instancias federales, cuyas zonas habitadas por familias desde hace años, requieren atención en materia social, aunque el municipio tiene restricciones legales para intervenir directamente en la regularización de los predios.
Alberto Farfán Bravo, director de Vivienda y Regularización, explicó que los asentamientos ubicados fuera del PDU, como La Flecha y Vida y Esperanza, en la zona posterior a Cristo Rey, corresponden a terrenos nacionales cuya atención compete a la Federación, ya que el Ayuntamiento únicamente participa en el reconocimiento de las personas que habitan estos espacios para facilitar su acceso a programas sociales y trámites administrativos, mientras que los procesos de regularización deben realizarse directamente ante la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
El funcionario señaló que algunos de estos procedimientos presentan avances desiguales e incluso existen casos estancados; sin embargo, destacó la importancia de contar con un registro de los habitantes, incluyendo adultos mayores, a fin de garantizar condiciones básicas de atención social, por lo que el gobierno municipal no puede actuar como intermediario ni intervenir en predios fuera de su competencia legal.
Respecto a la invasión de San Judas Tadeo, Farfán Bravo indicó que continúa el proceso para consolidar la donación de terrenos aprobada por el ejido al Ayuntamiento, de modo que ya se realizan trabajos técnicos de levantamiento y lotificación en algunas áreas, aunque sectores como Las Torres presentan mayor complejidad debido a que el trazo del PDU contempla una avenida y existe un derecho de vía federal asociado a infraestructura de la CFE, lo que limita la regularización de viviendas cercanas a las líneas eléctricas.
